Más allá del espectáculo deportivo, Monterrey está adoptando una estrategia innovadora: convertir su sede mundialista en un proyecto autofinanciable, diseñado para minimizar el gasto público y maximizar beneficios a largo plazo.
Un modelo de financiamiento inteligente
La propuesta busca que el sector privado participe de forma activa en áreas como:
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Patrocinios locales
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Activaciones de marca
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Eventos previos al Mundial
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Inversiones en servicios y turismo
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Mejoras urbanas con retorno económico
Este enfoque reduce la presión sobre las finanzas públicas y permite a la ciudad capitalizar el potencial del torneo.
El Mundial como plataforma para promover a Monterrey
La ciudad busca posicionarse a nivel global como un destino:
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Tecnológico
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Turístico
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Deportivo
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De negocios y convenciones
La exposición mediática del Mundial ofrece una ventana que pocas veces se repite.
El reto principal: convertir la expectativa en resultados
Para que el proyecto funcione, Monterrey debe:
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Manejar adecuadamente el flujo masivo de visitantes
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Garantizar seguridad, movilidad y servicios eficientes
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Integrar a la comunidad y comercios locales
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Diseñar un legado urbano que permanezca después del torneo
Si la estrategia se ejecuta correctamente, Monterrey podría convertirse en un caso de éxito mundial para futuras sedes deportivas.